Una celebración inolvidable del Día de Muertos trajo la tradición mexicana a la costa de Puerto Vallarta.
Realizado en un patio frente a la playa y rodeado de palmeras, el espacio se llenó de color con papel picado suspendido y decoración impactante en cada rincón.
Las mesas redondas, vestidas con manteles morado oscuro y sillas negras, se complementaban con salas lounge decoradas con cojines de catrina.
Los centros de mesa combinaban candelabros negros, flores vibrantes y bases en forma de calavera. Los invitados fueron recibidos por elegantes catrines y una catrina con vestido floral, creando un ambiente que honró la tradición con emoción, estilo y un espíritu festivo perfecto para un grupo internacional.