La boda de Robby y Ed fue una velada elegante y romántica, con vistas espectaculares y momentos llenos de significado.
Celebrada en La Capella, con vista a la iglesia de La Corona y al océano, la ceremonia y la recepción se sintieron íntimas y atemporales. El diseño fue intencionalmente simple: los centros de mesa eran pasteles decorados con follaje, permitiendo que los invitados disfrutaran del postre directamente en su lugar.
Al caer la noche, un show de violín con luces por parte de Viofonik iluminó el ambiente, sumando un toque de magia a un evento ya inolvidable.