La ceremonia se llevó a cabo en un jardín lleno de palmeras, en un entorno tropical que marcó el inicio perfecto del día.
Durante el cóctel, los invitados disfrutaron de la vista al mar y de una pared de shots de tequila que también funcionaba como seating chart.
La recepción se organizó alrededor de la pista de baile, con los novios en la mesa principal y fuegos artificiales iluminando el cielo. Desde la decoración contemporánea hasta la energía que se sintió en cada momento, todo reflejó fielmente su historia de amor.